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Embarazo y Maternidad

10 Recomendaciones para una Lactancia Exitosa

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¿Cómo tener una lactancia exitosa?

A continuación voy a enumerar una serie de elementos habituales y creencias populares que nos pueden inducir a error. Estas conclusiones a continuación descritas, son el resultado de la lactancia con cada una de mis hijas. Tomad de ellas aquello que os ayude en vuestra propia lactancia, ya que cada caso individual tiene sus propias circunstancias y necesidades.

Paciencia ante las crisis de lactancia

Alrededor de los 3 meses la producción de leche se regula, no empapamos camisetas ni se notan los pecho duros como al principio. En ciertos meses del bebé suele aparecer una crisis característica, él llora por impaciencia, sólo existe el ahora, tiene hambre y no quiere esperar a la subida de la leche. Que no cunda el pánico, debemos estar tranquilas y esta calma nos la proporciona la seguridad en lo que hacemos. Puede ser que el bebé se enganche y suelte repetidas ocasiones, nervioso. Aparecerán las típicas dudas, ¿tendré leche? ¿Será suficiente? Sí, tienes leche y muy buena, la mejor para tu bebé. Cógele en brazos, háblale, cambia de posición,  hay un amplio abanico de posturas para amamantar. Cuando quieras darte cuenta, tu leche brotará con energía y tu bebé mamará tan feliz como siempre. No necesita más.

Chupete

Aconsejan no ofrecer chupete hasta que la lactancia esté establecida. No todos los bebés son iguales… mi primera hija se dormía al pecho, mamaba y se quedaba frita con el pezón en la boca. Sin embargo, mi segundo bebé sólo quiere la teta para comer y si se la acercas para otro fin, ya sea consuelo o para dormir, arquea el cuerpo, reguñe, se queja, empuja con las piernas… En fin, que fuera de todo pronóstico sólo se engancha si es para comer y muy rara vez se ha dormido al pecho. Normalmente, después de cada toma, al terminar hace pedorretas y se activa.

Me doy cuenta que con una única experiencia no puede generalizarse porque llega el segundo bebé y debes redescubrirlo, aprender de nuevo sin olvidar lo anterior y, siendo crítica, creo que su uso interfiere siempre en mayor o menor medida.

El chupete puede ser útil en los casos de estos bebés que demandan succionar, pero no quieren agarrarse al pezón. Sin embargo, aquí es donde el chupete interfiere a cualquier edad del bebé, por la noche, el nivel de prolactina es más alto y las tomas nocturnas son fundamentales para una buena producción. Si por cansancio tratamos de prolongar el sueño de nuestro bebé a través del chupete, toda esa succión la estaremos perdiendo, es estímulo que nuestro pecho deja de recibir. Así que, aunque me venza el sueño,  cuando mi bebé busca con la boca en mitad de la noche, siempre ofrezco el pecho, a veces para mamar y otras para comprobar que sigo a su lado.

Mullir, masajear, pellizcar

Observar a mis peques hace que me de cuenta de que todo tiene una función. Es muy común que, a medida que nuestros bebés crecen, les guste explorar el pecho contrario al que están mamando. Nuestra primera reacción, normalmente, es cogerles la manita, darles nuestro dedo o incluso colgarnos un bonito collar de lactancia para que juguetee durante la toma. Yo trato de dejarle amasar mi pecho, mientras no me haga daño. Y esto tiene un por qué: mi primera hija sólo mamaba de un pecho en cada toma, solía ir asimétrica y sopesaba cada teta para recordar cuál le tocaba en la siguiente. En el caso de mi segunda hija, mama habitualmente de las dos, así que considero que, cuando me masajea el pecho libre durante la toma, es un mecanismo natural para estimular la subida de la leche y así continuar del otro pecho sin esperar. Esto se ve claramente en los cachorros de perritos y gatos, al mamar van mullendo la tetita de su mamá y estirando el pezón con la boca.

Alimentación complementaria

Hacemos caso omiso a su nombre y le damos mayor importancia de la que tiene. Leemos la hoja de cada mes y nos tomamos al pie de la letra los horarios, ingredientes y cantidades. Al final, por desconocimiento, las tomas de mi hija mayor quedaron reducidas a desayuno y cena. Con 8 meses ya dormía del tirón por lo que no había tomas nocturnas ni estímulo. Después me quedé embarazada por lo que la producción se redujo drásticamente y una semana después de cumplir el año se produjo el destete prematuro no deseado. Aún así, mirando atrás me sorprende lo lejos que llegó nuestra lactancia a pesar de tantos errores y tanta desinformación.

Espera a que el bebé esté preparado

No por cumplir los 6 meses ya se debe comenzar inmediatamente con dar grandes cantidades de comida, merienda y cena al bebé. Es muy importante respetar su ritmo y, si algo me ha enseñado ser mamá de dos, es que los bebés son personitas totalmente independientes y que no existen dos bebés iguales. 

Mi primera hija estuvo muy preparada para comenzar con la alimentación complementaria. Se le notaba claramente en todo, se sentó a los 5 meses, a los 6 se abalanzó sobre la comida y ya sabía hacer la pinza,  la psicomotricidad fina la dominó desde el principio. Sin embargo, mi segundo bebé se toma la vida con calma, aún no se sienta con seguridad,  la comida le atrae, pero aún no domina el arte de agarrar bien los alimentos a su alcance y, en caso de atinar para llevarlos a su boca, lo lanza, lo espachurra, se ríe. Prefiere su pecho y a mí me parece muy bien. Esto es extensible a los purés. Libérate de contar cucharadas, si tu bebé aparta la boca, no quiere comer, si se lanza a por la cuchara, dale tanto como pida.

Sin estrés, la comida debe ser un acto placentero en familia. Y, sobre todo, tener espíritu crítico, no porque lo hicieras, como es mi primer caso, quiere decir que fuera lo más adecuado.

Pecho antes de cada comida

La lactancia materna en exclusiva hasta los 6 meses es algo que nos queda claro. Pero, ¿qué sucede después? Si nos guiamos por la hoja de alimentación, el pecho se ve relegado a después de las papillas. El pecho no es un postre y esto se nos debe grabar a fuego porque es fundamental para evitar un destete prematuro. La leche es lo más importante, lo principal y se debe ofrecer siempre antes. Todo lo que coma después es complementario.

Lácteos en la dieta del bebé

Con mi primera hija cometí el error de ofrecer otros lácteos distintos al pecho muy pronto. A menudo ponía a su alcance queso fresco y algún que otro yogur. NO es necesario. Su necesidad de lácteos la satisface el pecho. 

Aperitivos fuera de casa

Otro error que cometí con fue que en el momento de introducir la alimentación complementaria pensé que ya debía comer siempre. Así que cuando nos pillaba fuera de casa y tenía hambre,  le ofrecía pan, colines, fruta. Jamás se me ocurrió darle sólo teta. Ahora, gracias a lo que ya sé,  con mi segundo hijo de momento salgo de casa sin comida encima.  Si tiene hambre, pecho. Y funciona, siempre está tranquilo y saciado.

Ofrecer agua

Con la alimentación complementaria se debe ofrecer agua para hidratar. La mejor manera es, sin duda, un vaso. A mi hija mayor, por desgracia, le ofrecí tempranamente zumos, infusiones y agua en biberón. En la dieta de mi segundo bebé los dos primeros están totalmente obviados, he aprendido mucho al respecto. Y el agua siempre en vaso.

Creo que, si se puede evitar, lo mejor es que un bebé de pecho no conozca nunca una tetina. Del biberón sale el contenido enseguida, no deben esperar a la subida y no requiere tanto esfuerzo para succionar. Corremos el riesgo de que les agrade esa comodidad y rechacen el mamar directamente. Prefiero no arriesgarme.  

Si tienes pensado darle cereales a tu bebé, te recomiendo que busques una manera alternativa. Dale leche solo amamantando y los cereales, si son en polvo puedes mezclarlos con la fruta, o si optas por los sólidos puede comerlos en su forma original.

Sigue tu instinto

Amamantar a tu bebé es conectar con tu yo más primitivo, más mamífero. Guíate por tu bebé y por ti, acertarás seguro. La experiencia hará el resto. Un bebé sabe lo que necesita y cómo conseguirlo, debes aprender a interpretar sus señales.

Gracias a todo lo que aprendí en mi primera experiencia lactando he conseguido de momento una muy buena segunda lactancia.

Sospecho con alegría que, si seguimos así, esta vez conseguiremos nuestra deseada lactancia no interrumpida y ojalá que estas recomendaciones basadas en mi experiencia os ayuden también a vosotras en esta bonita aventura que es amamantar.

Crianza Positiva

Johannes Ruiz Pitre

Madre de familia numerosa. Neuropedagoga certificada en Disciplina Positiva para Padres y Profesores. Especialista en Inteligencia Emocional en la primera infancia. Autora del Libro "El amor no malcría"

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